Tienditas familiares: estrategias para perdurar

¿Has considerado la posibilidad de trabajar con tus familiares? Muchos de estos negocios suelen fracasar, pero no todo está perdido, ¡te podemos ayudar!

 

Tener un negocio familiar representa un reto mayor al tener una relación afectiva con tus compañeros de trabajo, por lo que es importante que, desde un inicio, se asignen los roles de cada individuo dentro del negocio, al igual que los límites.

Dentro de la planeación estratégica de un negocio, que no es precisamente una actividad común entre las tienditas, hay que asignar puestos y responsabilidades. Si desde un inicio no se puede acordar este esquema, podrás saber que tu negocio en familia no tiene futuro. El plan estratégico sirve para mejorar los procesos de operación de tu tienda y está creado para identificar lo que se busca como empresa, hasta los pasos para conseguirlo; involucrando siempre a cada uno de los miembros del negocio, en este caso a integrantes de la familia.

Recuerda que la unión hace la fuerza, así que piensa que, una organización familiar tiene los mismos objetivos económicos, ventaja con la que ninguna otra empresa cuenta, por lo que preservar y hacer crecer el negocio es la meta de todos. A continuación, te presentamos algunas estrategias que te pueden servir para persistir a través de los años:

  • Para que un negocio familiar pueda salir adelante, es importante que haya comunicación y poder separar los lazos afectivos con los temas del trabajo.
  • Una empresa familiar puede llegar a ser una estructura sólida y exitosa, algo que es posible de lograr, si cada uno de los miembros que la conforman, tienen un compromiso real, cumplen con las responsabilidades que tienen asignadas, conservan buenos valores y trabajan en equipo.
  • Dentro de una empresa familiar deben respetarse las jerarquías del negocio, las cuales no necesariamente están ligadas a los roles de cada individuo dentro de la familia. Los miembros más jóvenes del negocio tienen que aportar sus conocimientos e ideas innovadoras, pero deben respetar la experiencia y el conocimiento del negocio, que tienen los más veteranos.

 

Metas reales

  • Al inicio de cada año, debes ir trazando metas que representen un crecimiento para tu negocio. Tienen que ser objetivos reales.
  • Elabora un registro de los recursos que tienes y con los cuales podrás contar (inmuebles, vehículos, créditos, prestamos, etc.) haciendo énfasis en ¿qué quieres lograr? y ¿cómo puedes lograrlo? El tema de créditos es muy peligroso si no lo usas de manera correcta. Recuerda que el crédito público (instituciones gubernamentales) siempre es más barato que el privado (bancos).
  • Planear estratégicamente es encontrar la forma de identificar objetivos y alternativas de acción. Si no tienes a la mano lo que necesitas, haz alianzas estratégicas y trabaja de la mano con los miembros de tu familia.

 

Familia: el valor agregado de tu tienda

Es lógico pensar que, para evitar conflictos de negocios con la familia, lo mejor sería no trabajar con ellos, pero hay casos de empresas muy exitosas en las que la familia es un valor agregado, siempre y cuando no se entre en dinámicas de conflicto y abuso de confianza. Es importante llevar a los hijos a la tienda desde pequeños y explicarles cómo se llevan a cabo las tareas diarias del negocio, pero como un proyecto para vender más, no como una tarea aburrida que se hace por hacer. Así van creando un lazo de afecto hacia la tienda y desarrollan curiosidad y gusto por el trabajo.

 

Soluciona problemas de raíz

La clave para que un negocio familiar siga creciendo a través de las generaciones es fomentar y conservar la unión entre ellos, así garantizas la estabilidad del negocio y el patrimonio económico. Para asegurar este vínculo y las buenas relaciones entre ellos, te sugerimos solucionar los cuatro conflictos más comunes de las empresas familiares:

 

1. Jerarquía

¡Aguas! Ignorar los roles en el negocio es el primer problema a resolver, las discusiones y peleas son las primeras en asomar la nariz cuando no está claro quién es quién. Podría parecer obvio que el papá manda, la mamá organiza o el hijo mayor tiene más obligaciones, pero considera que no siempre es así, cada miembro tiene habilidades diferentes al lugar que ocupa en la casa.

Una buena solución: debe quedar más que claro el organigrama de la empresa, y a partir de ahí, asignar a cada uno la posición y función en el negocio.

 

2. Irresponsabilidad

Es muy común que por miedo a tener desacuerdos o dañar las relaciones, nadie se responsabiliza específicamente de alguna actividad propia del negocio. Como resultado reinan el caos y el desorden en la empresa, algo que se debe a que cada quien hace lo que quiere sin preguntar a la persona encargada si es lo correcto.

Una buena solución: asigna tareas y compromisos específicos para cada miembro de la familia que trabaje en la tienda. Deja claro desde el principio, las reglas y las consecuencias (descuento en su sueldo, penalización, etc.) en caso de no cumplir con sus deberes, así como el horario, los días y cómo se debe realizar el trabajo adecuadamente.

 

3. Emotividad

Ésta es una situación frecuente en los negocios familiares: todos piensan que pueden interactuar como lo hacen en la casa o que es normal traerse los problemas del hogar al trabajo, pero no hay nada más alejado de la realidad. Los enojos, egos, apegos, caprichos, entre otros sentimientos, muchas veces controlan la operación diaria de este tipo de empresas, lo que provoca dispersión y falta de objetividad.

Una buena solución: es importante definir las políticas de la empresa, la ropa sucia se lava en casa. Pon el ejemplo y marca la diferencia entre la familia y los negocios, de este modo se acabarán los malos entendidos o conflictos que impiden el éxito del negocio.

 

4. Desorganización

Pequeñas, medianas y grandes empresas están expuestas a sufrir de este mal. Aún cuando tengas una pequeña empresa, todo debería funcionar en tiempo y forma, como si se tratara de un gran corporativo (casi todos empezaron en pequeño).

Una buena solución: en la medida de lo posible, asegúrate de que cada miembro respete los límites de decisión y de operación que le fueron asignados, de este modo todos caminarán hacia la misma meta.

 

Los valores son lo más importante dentro de un negocio familiar, funcionan como sustento de la unión y la comunicación objetiva.

 

Protocolo empresarial

El protocolo empresarial es una herramienta donde cada uno de los miembros de la familia o socios deja por escrito el tipo de cargo al que aspira dentro de la empresa, los lineamientos laborales y qué es lo que cada uno espera del negocio.

Este documento puede ser utilizado por toda clase de empresas, ya que es de gran ayuda para elaborar normas y estrategias. Además, evita lidiar con los diferentes intereses y puntos de vista de cada persona que conforma la compañía, dejando todo por escrito previamente.

 

¿Y la herencia, apá?

En la mayoría de los casos los hijos del fundador son los que se hacen cargo de los negocios y continúan con la empresa familiar. Aquí es donde los dueños deben enfocarse a capacitar y formar a los herederos para tomar las riendas del negocio.

 

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