Ravioles rellenos de ricotta y espinaca

La pasta es uno de los mejores platillos que existen en el mundo, uno de los legados más emblemáticos que nos ha dejado la cultura italiana, así que checa esta receta de unos deliciosos ravioles rellenos de queso ricotta y espinaca. ¡Te van a encantar!

 

Ingredientes para la salsa

  • Queso parmesano rallado al gusto
  • Agua de cocimiento de los ravioles al gusto
  • Sal al gusto
  • 1 rama de salvia fresca
  • 80g de mantequilla

 

Ingredientes para la receta

  • 30g de queso parmesano
  • 1 pizca de nuez moscada
  • Pimienta blanca molida al gusto
  • Sal al gusto
  • 200g de queso ricotta fresco
  • 100g de espinaca fresca
  • 1 diente de ajo
  • 20ml de aceite de oliva
  • 2 yemas de huevo
  • 1 huevo entero
  • 75g de sémola de trigo
  • 175 g de harina

 

Preparación de la pasta

  • Agregar la harina de trigo y la sémola de trigo para darle textura en un recipiente hondo y revolver perfectamente. Agregar 1 huevo entero junto con las 2 yemas y volver a mezclar.
  • Poner todos los ingredientes en una superficie plana para amasar.
  • Mezclar hasta obtener una masa lisa y elástica (agregar harina o líquido de ser necesario), cuando esté manejable y ya no se pegue en las manos, envolver la masa en plástico transparente adherible y guardarla en el refrigerador mínimo 30 minutos.

 

Preparación del relleno

  • Desinfectar las espinacas, quitar el exceso de agua y retirar la parte del tronco.
  • Pelar el ajo, abrirlo por la mitad, retirar el germen y prensarlo.
  • Poner a fuego medio una sartén y, cuando esté caliente, añadir el ajo y cocinar sin dorar. Pasados un par de minutos, retirar el ajo y añadir las espinacas. Sin dejar de mover para que no se quemen, saltear las espinacas por un minuto aproximadamente.
  • Retirar del fuego y, con la ayuda de un trapo o gasa, quitar el exceso de líquido.
  • Picar las espinacas y volverlas a exprimir. Vaciarlas en un recipiente y mezclar con el queso ricotta, el queso parmesano, un poco de sal, pimienta blanca molida y una pizca de nuez moscada. Incorporar muy bien todos los ingredientes y guardarlos en una manga.
  • Trabajar la masa poco a poco con la ayuda de un rodillo para pasta. Estirar progresivamente hasta obtener el grueso adecuado. La masa tiene que tener el mismo ancho, de lo contrario, al cubrir faltará masa.
  • Añadir abundante sémola de trigo sobre la mesa para que no se rompa la masa durante el proceso de estirar la masa.
  • Quitar el exceso de sémola cuando esté del mismo grosor y agregar sobre ella dos líneas de relleno del tamaño de una nuez a una distancia de separación de 3-4 cm.
  • Cubrir los rellenos con el resto de la masa cuidando que no entre. Pegar perfectamente la masa y quitar el exceso de masa de las orillas.
  • Cortar con un molde cada raviol. Colocarlos en un plato extendido y espolvorear sobre ellos un poco de sémola.
  • Meter los ravioles uno por uno en una olla con agua hirviendo hasta que floten. Sacarlos y dejar que escurra el exceso de agua.
  • Derretir la mantequilla en una sartén caliente, agregar la ramita de salvia fresca picada y un poco de agua donde se cocieron los ravioles. Pasado un minuto, agregar los ravioles para que absorban el sabor de la mantequilla.
  • Retirar del fuego y servir caliente, decorando con unas ramitas de salvia y queso parmesano al gusto.

 

Créditos de la imagen: Las Recetas de MJ.

    Leave Your Comment

    Your email address will not be published.*