Clientes indeseables: ningún negocio los necesita

Hay algo que tú como dueño de un negocio debes tener siempre muy claro, y es que existen muchos clientes indeseables que te va a tocar atender muchas veces.

 

La verdad es que los clientes no siempre tienen la razón, y aunque lo más seguro es que ya te ha tocado, y te seguirá tocando atender a uno que otro realmente indeseable, porque son imposibles de evitar, hay hay algunas cosas que puedes hacer, como aprender a identificarlos y darles un buen manejo.

 

Indecisos

En estos tiempos, la frase “el tiempo es dinero”, cada vez toma más relevancia. Existen clientes que entran a un negocio, piden un producto y enseguida cambian de opinión, seguido de un par de veces más. Esto sin darte cuenta, rompe con tu ritmo de trabajo, así que lo mejor que puedes hacer, es hacerle saber de manera sutil, que cuando esté listo para hacer su pedido definitivo, estarás a sus órdenes.

 

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Regateros crónicos

Los clientes regateadores actúan casi automáticamente y lo más seguro es que no necesitan el descuento, pero es una forma de sentir una pequeña victoria al obtener un descuento de tu parte. Estos clientes que constantemente te piden una rebajita, realmente no valoran lo que ofreces y probablemente nunca lo harán. Aprecia tu trabajo y el esfuerzo que empleas cada día, fijando límites razonables a este tipo de clientes.

 

Críticos

Hay clientes a los que no se les da gusto con nada, por lo que usualmente quedan insatisfechos, sin importar qué hagas para complacerlos y, en la mayoría de los casos, recibirás críticas hacia tu negocio y el servicio que ofreces por parte de ellos.

Es cierto que lo mejor es abrirte a las críticas constructivas que te permitan realizar los cambios necesarios para mejorar, pero también es verdad que debes desechar aquellas que no te aporten nada.

Adicionalmente, en las situaciones en donde la crítica se salga de control, lo mejor que puedes hacer es darle la razón, aunque no la tenga, y evitar lidiar con este tipo de personas.

 

Los que piden fiado

En muchos negocios pequeños es común dar fiado a los clientes recurrentes; sin embargo, no es saludable para las finanzas de un negocio. Ten en cuenta que fiar es lo más parecido a regalar el producto que vendes. Además, debes invertir tiempo para cobrar y eso te distraerá de lo más importante: gestionar y vender a otros clientes.

 

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